Sagardoy advierte que es fundamental una nueva reforma laboral, con cambios estructurales importantes, que contemplen a las pymes
En un encuentro celebrado con diferentes medios de comunicación especializados en información laboral y jurídica Iñigo Sagardoy, presidente de Sagardoy Abogados y Martin Godino, director del despacho en Madrid, profundizaron en la actualidad económica más reciente, señalando la necesidad de acometer cambios estructurales profundos porque la reforma laboral efectuada hasta la fecha es “superficial e insuficiente y no está impulsando el modelo de contratación de fomento de empleo de contratación indefinida. Respecto a las modificaciones efectuadas sobre el sistema de público pensiones, ambos expertos coincidieron en señalar que posiblemente tras la tramitación parlamentaria que ahora se inicia, cristalice en una ley que verá la luz verano. “Creemos que el nuevo marco de pensiones es acertado. No podemos olvidar que en el 2050 el 12% del gasto del PIB vendrá por las pensiones”
El presidente de Sagardoy desgranó lo que, a su juicio, constituyen los tres ejes que rijan los cambios en la legislación laboral: facilitar la contratación en las pymes, a través de un estatuto propio que pudiera incluso eliminar cotizaciones a la Seguridad social en los primeros años de creación de la empresa, simplificar las modalidades de contratos, ahora más de cuarenta, e impulsar la flexibilidad interna de las empresa dentro de un marco de negociación colectiva más moderno que el actual. En este sentido recomendó reducir los costes del despido y permitir el descuelgue de convenios cuando haya “razones de peso” en las pymes.
Sobre el debate que se ha puesto ahora de actualidad y que relaciona ligar salarios a la productividad Iñigo Sagardoy recordó que en este contexto podría producir la “paradoja” de que las subidas salariales fueran mayores que las pactadas en los convenios actuales y que se indexan al IPC, por lo que prefirió defender una “fórmula mixta” que vinculase los sueldos además a la tasa de paro de determinados sectores y a los resultados empresariales.
Respecto al modelo de negociación colectiva, aún sin acuerdo todavía entre empresarios y sindicatos, el presidente de Sagardoy señalo la necesidad de limitar la ultraactividad de los convenios, situación que genera que un convenio pese a haber caducado siga en vigor, como sucede hasta que entre el vigor el próximo. “Creo que es fundamental vigencia de los convenios y recurrir al arbitraje en un periodo que no exceda “normalmente de un año”. Por su parte, Martin Godino, socio director del despacho en Madrid comentó que no se trata de alcanzar “una supresión pura y dura de la ultraactividad, sino buscar un equilibrio”,
De todas formas, Sagardoy, en este encuentro con los medios informativos, no fue especial optimista en que pueda conseguirse un acuerdo, como ha pasado en ocasiones anteriores entre empresarios y sindicatos en el marco de la negociación colectiva. Todo lo contrario, desde su punto de vista la reforma “profunda” que requiere la negociación colectiva es “difícil” que se acometa desde el acuerdo bilateral entre los agentes sociales, más aún “sin una hoja de ruta” marcada por el Gobierno. Por ello, considera que es factible únicamente un “acuerdo de mínimos” o que se acabe introduciendo cambios recurriendo al decreto ley.
Reforma de pensiones, acertada
Por su parte Martin Godino, socio director de Sagardoy Abogados, también repasó la reforma de las pensiones contemplada en el pacto social y económico, la que valoró por su “intensidad” e incluso llegó a afirmar que introduce los cambios “más importantes” de la Democracia en el sistema público de pensiones.
En este sentido, reconoció que la reforma de las pensiones, que mueve la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, es una reforma “regresiva” desde el punto de vista de los derechos sociales. Pese a ello, subrayó que el gasto en pensiones pasará del 9% al 14% del PIB en 2050..
“Se ha producido una clarísima reducción de la cobertura del sistema”, aseguró, al esgrimir que las mayores exigencias de cotización aumenta la proporcionalidad pero reduce la cuantía de las pensiones. Pese a considerar que la reforma “está bien orientada” al acercarse a un sistema de capitalización, Godino sí que criticó que no potencie los planes privados de pensiones, para los que propuso incentivos fiscales como la reducción de cotizaciones a la Seguridad Social por aportaciones a estos fondos. “En España se confía en un sistema en el que sólo el Estado pague las pensiones”, lamentó.
Publicado en: diariojuridico.com

