BBVA Research: “La recuperación económica depende de la ambición en el diseño e implantación de las reformas”
A pesar de la persistencia de las tensiones en los mercados de deuda soberana, se aprecia una diferenciación positiva de la economía española respecto a otros países de la periferia europea como consecuencia del cumplimiento agregado de los objetivos de consolidación fiscal, de la mayor transparencia en las cuentas públicas, así como el impulso en la reestructuración del sistema financiero, del mercado laboral, y del sistema de pensiones. Todo ello supone un menor lastre tanto para el sector público, como para el privado, y justifica los esfuerzos que la sociedad española está realizando, explicó Jorge Sicilia. Sin embargo, la prima de riesgos sigue siendo elevada y ello supone un peso importante el proceso de recuperación. Es necesario intensificar y acelerar los ajustes y las reformas ya que la recuperación económica española depende de la ambición en el diseño e implantación de las mismas, según añadió Rafael Doménech.
Toda esta información se recoge en las nuevas ediciones de los informes ‘Situación Global’ y ‘Situación España’, que fueron presentados ayer por el economista jefe del Grupo BBVA, Jorge Sicilia, y por el economista jefe de España y Europa de BBVA Research, Rafael Doménech.
Importante crecimiento mundial
La economía mundial sigue creciendo a un ritmo vigoroso. El informe ‘Situación Global’ de BBVA Research prevé un aumento de 4,4% en el PIB mundial tanto en 2011 como en 2012, apoyado principalmente por las economías emergentes que aportarán tres cuartas partes de ese dinamismo. Los altos precios del petróleo y de otras materias primas representan un riesgo global aunque deberían absorberse fácilmente sin afectar demasiado al crecimiento mundial.
En opinión de BBVA Research, los precios del petróleo seguirán en niveles altos, entre 110-120 dólares por barril durante la mayor parte de 2011 para bajar lentamente a 100 dólares en 2012.
En este escenario, los bancos centrales en Estados Unidos y Europa están cambiando el sesgo sobre la política monetaria, aunque a diferentes velocidades. Por una parte, el Banco Central Europeo (BCE) pretende evitar cualquier riesgo de inflación a través de la adopción de medidas preventivas (primer aumento de tipos en abril). Por otra parte, la Reserva Federal (FED), se centra más en la incertidumbre sobre la sostenibilidad de la recuperación, y prefiere esperar y actuar solo si se materializan los riesgos.
En Europa, los acuerdos alcanzados durante las cumbres de marzo son útiles a medio plazo, tanto en términos de reformas económicas como para ayudar a prevenir crisis futuras. Sin embargo, aunque los cambios introducidos en el Fondo de Estabilidad Financiera (EFSF/ESM) son positivos para afrontar las preocupaciones sobre la liquidez, no son suficientes.
Las tensiones financieras en Grecia, Irlanda y Portugal se mantendrán mientras persistan las dudas sobre la solvencia de alguno de ellos, especialmente en el caso de Grecia. Estas dudas persistentes continuarán dificultando la financiación de estas economías, mantendrán altos los diferenciales soberanos y podrían extenderse a otros países que no tienen problemas de sostenibilidad de la deuda pública si continúan con el proceso de consolidación fiscal, como es el caso de España.
“Por tanto, Europa sigue necesitando un enfoque integral para la resolución de crisis de deuda en caso de insolvencia que tenga en cuenta el hecho de que la inclusión de quitas de deuda a los inversores privados podría traer un riesgo muy alto de contagio al resto de Europa, por lo que dicho enfoque tiene que ser diseñado cuidadosamente”, explicó el economista jefe del Grupo BBVA, Jorge Sicilia.
España: situación y perspectivas
Según el informe ‘Situación España’, la economía española mantiene una senda de lenta recuperación, aunque podría observarse creación neta de empleo durante el segundo semestre de 2011.
En este contexto, BBVA Research prevé que la economía crezca en torno al 0,9% en 2011, y 1,6% en 2012. A nivel regional el ritmo de crecimiento volverá a estar marcado por una amplia heterogeneidad, si bien en una magnitud menor a la observada durante el pasado ejercicio económico.
Según BBVA Research, no se esperan cambios importantes en el patrón de crecimiento de la economía española. Aunque los ajustes y reformas realizadas van en la dirección correcta, podrían ser insuficientes como para compensar los efectos negativos de los aumentos del precio del petróleo y de los tipos de interés.
Así, el desastre natural de Japón, el Plan de ayuda a Portugal, y la situación de Grecia, la exposición relativamente reducida de la economía española en su conjunto, tanto a la economía japonesa como a la portuguesa y la griega, junto con el mantenimiento de las expectativas de crecimiento global y en Europa, permiten anticipar que el entorno relevante para las exportaciones españolas se mantendrá favorable para su crecimiento durante el horizonte de previsión.
Asimismo, a la debilidad de los fundamentales de la demanda doméstica privada y a la travesía de los agentes privados por el proceso de desapalancamiento, se suman la presión al alza sobre los precios del petróleo, junto con el adelantamiento de las subidas, si bien tenues, de los tipos de interés del BCE. Ambos factores suponen un sesgo adicional a la baja sobre el ritmo de recuperación de la demanda agregada en la parte final del horizonte de previsión.
Por otro lado, y a pesar de la persistencia de las tensiones financieras en los mercados de deuda soberana, se aprecia una diferenciación positiva de la economía española respecto a otros países de la periferia europea como consecuencia del cumplimiento agregado de los objetivos de consolidación fiscal, de la mayor transparencia en las cuentas públicas, así como el impulso en la reestructuración del sistema financiero, del mercado laboral, y del sistema de pensiones.
“Aunque los ajustes y reformas realizados no compensan totalmente la contribución negativa del aumento de los precios del petróleo y de los tipos de interés en 2012, sí que evitan una revisión a la baja del crecimiento de 2011 y un mayor ajuste de la actividad y del empleo el año siguiente. Sin embargo, para acelerar la recuperación y la creación de empleo es necesario realizar reformas ambiciosas”, afirmó Rafael Doménech.
Un proceso reformador ambicioso y profundo
En los últimos meses la adopción de reformas estructurales y los ajustes en marcha han permitido una disociación de la prima de riesgo de España respecto a otros países periféricos de la UEM. Sin embargo, esa prima de riesgo sigue siendo elevada y España no está libre del contagio en caso de nuevas tensiones en los mercados financieros.
El plan de reestructuración en marcha tiene elementos positivos: proporciona una hoja de ruta para la reestructuración del sistema financiero, incentiva la participación de capital privado y obliga a la conversión de las cajas en bancos para recibir la ayuda del FROB, lo que las hará más transparentes ante los inversores extranjeros. El FROB garantiza que en cualquier caso se alcanzará el capital mínimo. Sin embargo, es necesario complementar de forma rápida y definitiva el saneamiento de los balances y el proceso de reestructuración con la entrada de capital privado, para normalizar cuanto antes la solvencia y el acceso a la liquidez de todas las entidades, en cantidades y a precios adecuados.
Por otro lado, y aunque en 2010 se logró el objetivo fiscal en el agregado, según BBVA Research la heterogeneidad en su cumplimiento fue preocupante, dado que una parte importante del ajuste previsto en el déficit de 2011 recae sobre ellas y sobre su capacidad de reducir el gasto.
Según BBVA Research, el Gobierno y el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) deben seguir vigilantes y actuar de manera inmediata y contundente si en los próximos meses existiera evidencia de que las medidas hasta ahora anunciadas no fuesen suficientes para alcanzar los objetivos del presente año.
Asimismo, la reforma de negociación colectiva y la corrección de ineficiencias en el mercado de trabajo son cruciales para retomar cuanto antes la senda de la creación de empleo y del crecimiento, en una economía en la que la tasa de desempleo supera el 21%.
“Se trata de una situación inaceptable que requiere una intensa moderación salarial a nivel agregado y una mayor flexibilidad salarial a nivel de las empresas, para que haya una abundante creación de empleo. Esta moderación salarial, que ha de verse acompañada también por la contención del crecimiento nominal de los márgenes empresariales, es crucial en una estrategia de desinflación competitiva durante los próximos años, mientras nuestra tasa de desempleo siga por encima de la de la UEM”, afirmó Rafael Doménech.
Presentacion Situacion Espana 2t2011[1]
Publicado en: diariojuridico.com

