La patente europea creará empresas de primera y de segunda dentro de la UE
Los expertos en patentes y marcan aplauden la presentación de un recurso, por parte del Gobierno de España, contra la patente europea, ya que basándose en la experiencia de esta firmada de patentes y marcas, la propuesta de patente europea, tal como está formulada puede afectar gravemente a la competitividad y valor de las empresas españolas.
En palabras de Pepe Isern, socio director de J. Isern Patentes y Marcas “es evidente que una patente única europea hace a la economía europea más competitiva frente a sus competidores americanos y asiáticos, ahora bien el hecho de que la patente puede registrarse en inglés, francés o alemán marginando a grandes lenguas de la UE como el italiano o el español creará empresas de primera y segunda división dentro de la UE. El sacrificio en aras de una patente única debería haber sido para todas los países por igual y en todo caso establecer como lengua franca el inglés”.
J. Isern Patentes y Marcas recuerda que actualmente el 85% de la documentación científica y técnica sólo se encuentra disponible en los documentos de las patentes, así que tener un acceso rápido, fiable y económico a ellas es vital para las empresas. Pepe Isern pone de manifiesto que: “solo las empresas con valor añadido, capacidad de invertir en innovación y de globalizarse podrán crear empleo de calidad. Al no tener las mismas oportunidades que las empresas de Frankfurt o París nos arriesgamos que las empresas de Barcelona o Madrid pierdan valor en un futuro no muy lejano”.
Para J. Isern Patentes y Marcas “no hay que olvidar que hay una clarísima relación entre la competitividad de un país y la capacidad que tienen sus estructuras productivas de acceder y analizar de modo ágil y eficaz la información tecnología”.
Como se recordará el pasado mes de abril, dentro del Acta del Mercado Único presentada en esas fechas, la Comisión Europea presentó un conjunto de dos propuestas legislativas, en régimen de cooperación reforzada, que rebajarán radicalmente (hasta el 80 %) el coste de las patentes en Europa.
De esta forma, cualquier empresa o individuo podrá proteger sus inventos mediante una patente única europea válida en 25 Estados miembros. Los reglamentos propuestos establecen las condiciones para conseguir una protección unitaria de las patentes, sus efectos jurídicos y el régimen de traducción aplicable. Los proyectos de reglamentos se someterán ahora al Consejo y al Parlamento Europeo para su examen. La Comisión espera que España e Italia, que no se cuentan todavía entre los participantes, se sumen a la cooperación reforzada.
Según Michel Barnier, Comisario de Mercado Interior y Servicios, «el objetivo de la protección unitaria de las patentes es abaratar la innovación y facilitar la vida a las empresas y los inventores de toda Europa. Representará una gran reducción de costes y burocracia y estimulará la innovación europea. Estará a la disposición de todas las empresas de la UE, independientemente de su sede. Sigo esperando que, con el tiempo, todos los Estados miembros decidan participar en esta cooperación reforzada. Estoy convencido de que no puede haber un crecimiento económico sostenible sin innovación. Y no puede haber innovación sin una protección eficaz de la propiedad intelectual.».
Situación actual de las patentes en Europa
El actual sistema europeo de patentes, sobre todo en la etapa posterior a la concesión de la patente, es muy caro y complejo. Se admite en general que se trata de un obstáculo a la innovación en Europa. La Oficina Europea de Patentes (OEP), un organismo de la Organización Europea de Patentes intergubernamental del que son miembros 38 países (EU27 + otros 11 países europeos), examina las solicitudes de patente y se encarga de conceder las patentes europeas si se cumplen las condiciones pertinentes.
No obstante, para que una patente surta efecto en los Estados miembros, los inventores deben solicitar la validación en cada país donde deseen proteger la patente. Este procedimiento entraña costes administrativos y de traducción considerables, por un importe de aproximadamente 32 000 euros si se desea la protección en los 27 Estados miembros de la UE, de los cuales 23 000 euros corresponden únicamente a los gastos de traducción. En cambio, una patente en los Estados Unidos solo cuesta 1 850 euros de media.
Publicado en: diariojuridico.com

