Crecen los concursos empresariales e insolvencias de autónomos en el segundo trimestre del 2011 según Refor-CGCEE y ATA
El Consejo General de Colegios de Economistas a través de su órgano especializado el Registro de Economistas Forenses (REFor-CGCEE), reflexiona sobre la mortandad real de empresas, el procedimiento concursal y apunta la tendencia sobre el número de declaraciones de concursos en el contexto de la reforma concursal.
El número de declaraciones de concursos desde la entrada en vigor de la Ley Concursal en septiembre del 2004, han venido siendo un termómetro de la situación económica española, desde las situaciones de auge 2004 a mediados del 2008, hasta las de crisis desde aquel entonces hasta estos días del verano del 2011. Tal y como se ha venido constatando desde el REFor-CGCEE a través de su estudio estadístico, el observatorio concursal, la tendencia alcista en el número de declaraciones de concursos no parece que vaya a remitir, una vez analizados los datos que hasta ahora se barajan del mes de julio. El mundo concursal va batiendo récords, trimestre tras trimestre, y desde luego no parece que el mes de julio vaya a ser diferente.
Sin embargo como ya se apuntó desde el REFor-CGCEE los datos sobre declaraciones de concursos llevan parejo un índice de relatividad respecto de la realidad de mortandad empresarial real. Los más de 6000 casos de insolvencia anuales, y el colapso procesal de la mayoría de los mismos, que año tras año se viene registrando están muy lejos de representar las situaciones de insolvencia y muerte de empresas que el tejido productivo español realmente padece, sin mencionar el problema del sobreendeudamiento de los consumidores que merece capítulo especial. A todo ello hay que añadirle el efecto contagio y de contaminación que introduce en el sistema, un efecto dominó que consecuentemente lleva a la bajada en la recaudación de impuestos, impago a proveedores, etc.
En ese contexto podemos decir que siendo significativos los indicadores extraídos de las estadísticas, el modelo construido no acaba de funcionar, porque ni resuelve satisfactoriamente los casos declarados, ni recoge el verdadero número de realidades que legalmente deberían estar en este escenario. La reforma en marcha de la propia Ley Concursal, no ha optado por un cambio de modelo, homologado con estándares europeos tales como el tratamiento a los consumidores sobreendeudados de forma procesal radicalmente diferente, con sencillez y con soluciones de borrón y cuenta nueva, las soluciones de insolvencia empresarial con la óptica de la eficiencia en la gestión y la viabilidad versus liquidación, además de asegurar resultados razonablemente generales del problema y no de excepción como los que se viven ahora.
Para el Presidente del Consejo General de Colegios de Economistas (CGCEE), Valentí Pich, la realidad concursal ha mostrado su operatividad real a través de la jurisprudencia derivada de los juzgados de lo mercantil y de soluciones dadas por los mismos más que por el sentido literal de su articulado.
En este sentido Leopoldo Pons, Presidente del Registro de Economistas Forenses del Consejo General opina que la reforma tiene un marcado carácter continuista respecto del anterior modelo con una carga procesal y formalista que no es atractiva para el empresario insolvente. Ambos presidentes coinciden en la necesidad de apostar decididamente por un cambio de modelo, donde los operadores judiciales, y en particular la administración concursal, debería jugar un papel determinante, tanto en el cómo abordar el concurso como de cuántos concursos deberían ser tratados. Desde el Consejo de Economistas a través del REFor-CGCEE una vez más abogamos por usar las herramientas que la profesión de economista ofrece, desde la especialidad, experiencia y honorabilidad de un colectivo corporativo conocido, y regulado.
Mas insolvencias en los autónomos
La declaración de concursos de acreedores ha aumentado de forma imparable desde el inicio de la crisis. El número de empresas y personas que se declararon en concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) entre abril y junio se situó en 1.771, lo que supone la segunda cifra trimestral más alta de la serie histórica elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y un incremento de casi un 20% con respecto al pasado año.
Para Lorenzo Amor, Presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos – ATA “estos datos son un reflejo del drama que viven los autónomos y las pequeñas empresas. La situación económica por la que atraviesa el colectivo en agosto de 2011 es peor que la de agosto de 2010. Las bajas de autónomos y cierres de empresas son muy elevadas, superan las de 2010, como consecuencia de que los grandes problemas siguen igual.
El complicado acceso de los autónomos y microempresas a la financiación – ocho de cada diez autónomos sufren restricciones crediticias – unido a la fuerte morosidad, tanto pública como privada, a la continua caída del consumo, y a la desconfianza generalizada, hacen que el día a día de los tres millones de autónomos españoles sea, para muchos, realmente complicado. De hecho, el 60% de los autónomos tiene dudas sobre lo que va a ocurrir con su negocio o actividad en los próximos años.
“Hay que tener presente – afirma el presidente de ATA – que han sido más de 300.000 los autónomos que han causado baja en su actividad desde en los primeros siete meses de este año. De estos, son muchos los que han optado por el concurso de acreedores para poner fin a su actividad”.
La construcción y la promoción inmobiliaria volvieron a ser un trimestre más el sector más afectado por los concursos de acreedores, con 474 empresas concursadas, el 31,7% del total. En el ámbito de autónomos, la construcción ha sido también el sector más afectado por la crisis económica, con 142.118 autónomos menos desde mayo de 2008, lo que se traduce en un descenso del 25,7%.
A continuación se situó el comercio, con 271 empresas que se acogieron al concurso de acreedores en el segundo trimestre del año, representativas del 18,1% del total. De nuevo, el comercio está siendo otro de los grandes afectados por la pérdida de autónomos. Desde el inicio de la crisis, el comercio ha perdido 272.548 empleos del régimen general (el 10,8% del empleo total del sector) y 112.118 autónomos (el 12,5%) se han visto obligados a echar el cierre, lo que vuelve a poner de manifiesto que la situación del sector lejos de mejorar, se ha visto agravada con respecto a 2010.
Desde ATA prevemos que, dada la coyuntura actual y la constante pérdida de actividad económica y empresarial, en los próximos meses seguirá aumentando el número de procesos concursales, especialmente en sectores como el comercio, a consecuencia de la fuerte caída de actividad que están registrando en los últimos meses.
“En este contexto – apunta Lorenzo Amor – se hace necesario generar un clima de certidumbre que ponga fin a la desconfianza generalizada, solucionar los problemas de morosidad y facilitar la financiación a autónomos y microempresas para evitar la sangría que se está produciendo”.
Publicado en: diariojuridico.com

