Manuel de Lorenzo, director del TAV, subraya el papel clave del arbitraje en estos momentos de crisis económica
En pleno ecuador de este Curso de Formación en Arbitraje para abogados que ha impulsado el Colegio de Abogados de Valencia en colaboración con el propio Tribunal Arbitral de esta Comunidad Autónoma, DIARIOJURIDICO ha querido intercambiar impresiones con Manuel de Lorenzo Segrelles, abogado y director del Tribunal Arbitral de la Comunidad Valenciana, una entidad recién creada a lo largo de este año.. A lo largo de este programa formativo y sus doce sesiones que se están desarrollando se pretende dar un conocimiento profundo al abogado que quiera desarrollarse en la práctica arbitral, bien como abogado de parte o como árbitro. De Lorenzo
se muestra satisfecho de la aceptación de esta iniciativa porque todas las plazas del curso se han cubierto, así como el alto nivel de los ponentes que intervienen en este programa formativo.
Para el responsable del TAV, el papel que debe jugar el arbitraje en tiempo de crisis es esencial. “Entre las diversas ventajas que ofrece, se encuentran la celeridad y la reducción de costes económicos, lo cual supone un atractivo para quienes se ven inmersos en controversias jurídicas, ya que supone una solución más barata y rápida de sus problemas. “, comenta. Además desde su punto de vista supone al mismo tiempo una alternativa a la jurisdicción y por tanto “del número de asuntos tramitados por ésta, con lo que ello implica en términos macroeconómicos para nuestro país. “
Cuando le preguntamos sobre el desarrollo de la actividad del TAV, su director se muestra prudente a la hora de facilitar cualquier dato: “El año 2011 es el primer ejercicio completo de funcionamiento del TAV por lo que en cuanto a administración de procedimientos arbitrales se refiere, debemos esperar al primer trimestre de 2012 para disponer de una memoria de la actividad del ejercicio en curso.”, comenta. Sin embargo tiene claro que la actividad de su institución arbitral se va a desarrollar en un doble plano”: en primer lugar, en el sector jurídico, organizando sesiones de formación para conocimiento del arbitraje y profundización en su régimen jurídico; el segundo, para intentar concienciar a la sociedad en general de las ventajas que implica.”
Respecto a los comentarios surgidos en los últimos días sobre la necesidad de una regulación en el sector arbitral, a modo de supervisión del trabajo de Cortes arbitrales y los propios árbitros, Manuel de Lorenzo se inclina, al igual que otros profesionales consultados desde DIARIOJURIDICO, “por una autorregulación, si bien con una normativa que refuerce el papel de las instituciones arbitrales, digamos serias, evitando la existencia de otras entidades que se hallan movidas en realidad por un ánimo de lucro encubierto y que suponen un perjuicio para los usuarios del arbitraje, desprestigiando este medio de solución de conflictos.”
Publicado en: diariojuridico.com
