Alejandro Alonso, socio de Salans España: “Los inversores extranjeros en ecommerce en nuestro país buscan soluciones jurídicas rápidas que no siempre nuestros juzgados ofrecen”.
Aquella venta por catálogo de los años ochenta donde al final pedías por teléfono tu producto puede señalarse según los expertos como el antecedente más claro del ecommerce, comercio electrónico, una actividad que lejos de detraerse por la crisis general crece en países como el nuestro en porcentajes del 30 por ciento anual de facturación. En este contexto de bonanza no era de extrañar que un despacho de abogados de prestigio como Salans y una entidad como la Cámara Franco-Española unieran sus fuerzas para organizar un seminario de carácter formativo sobre esta actividad el próximo día 19 de abril en la capital de España.:”En un momento como el que vivimos, señala Alejandro Alonso, abogado, socio de Salans en nuestro país es evidente que comercio electrónico es una alternativa de negocio muy interesante. Sus costes son más reducidos que cualquier otra actividad y respecto a los beneficios, ahí están las cifras de negocio de un sector que parece no tener techo”.
España es un país avanzando en el campo informático; sectores como el bancario, financiero o el turismo han invertido mucho en este terreno hasta desarrollar sus aplicaciones en el comercio electrónico. “Es fundamental que las empresas sepan que pueden o no pueden hacer en este mercado digital”, asevera Alonso. En esta coyuntura, y de parte de eso trata el seminario citado se pretende explicar a las empresas de comercio tradicional como posicionarse en ese sector y a las digitales cómo mejorar su presencia en la red. “¿Matará el comercio electrónico al tradicional…? Pregunta que aún no puede contestar el propio Alonso, dependerá quizás del tipo de actividad aunque en otros casos es evidente que se convertirá en una herramienta de captación y mejora de la clientela”.
Sentado en la sala de reuniones del despacho Salans en la capital de España, nuestro entrevistado responde a todas y cada una de las preguntas que la formulamos con solvencia. Creo que podríamos estar hablando de este tema con Alejandro Alonso muchas horas. “El auge del comercio electrónico quizás esté desarrollando prácticas poco legales de manera determinada”, confiesa. Esto puede generar cierto nivel de conflictividad entre el comercio tradicional y el electrónico; es el caso de la cosmética y perfumería de lujo que está enfrentado al sector de revendedores selectivos que abren webs de forma rápida respetando escrupulosamente los derechos de esos productos. “La lucha de la piratería comercial perjudicando la reputación ajena está generando muchos conflictos que se espero se salden a favor de las marcas que operan de forma legal”, indica Alonsoi
Desde su visión de asesor externo lo más complicado con lo que se encuentra una empresa a la hora de abordar su pase al mundo online tiene que ver con que la empresa ofrezca un producto real y un servicio real. “Sabiendo lo importante que es que tu web tenga un diseño apropiado es fundamental que no se virtualicen las cosas y nos olvidemos de lo esencial que es el producto o servicio. Desgraciadamente muchos operadores del comercio electrónico están cayendo en esta tendencia.” explica. A su juicio estos negocios que se crean a gran velocidad a veces no cuentan con lo esencial que es un buen producto o servicio. “Por no hablar de los plazos de entrega; de si tengo o no que pagar dinero a la hora de recibirlo; son muchos elementos que generan riesgos legales en el comercio electrónico”. Lo virtual según comenta es una herramienta notable porque accede a muchos millones de clientes pero debe tener sustancia real.
Mientras charlamos, Susana Claudio, gestora de esta entrevista como responsable de Marketing y Desarrollo de Negocio de este bufete, realiza estas fotos que el lector puede ver mientras lee esta entrevista. Agradecido quedo por ello.
Sr Alonso, desmontemos tópicos, ¿Comparte usted el criterio de que nunca la legislación podrá estar al mismo nivel que el desarrollo de Internet?
No comparto del todo ese criterio. En el fondo las normas básicas que ya inspiran nuestro ordenamiento jurídico permiten ya, sin necesidad de acudir a novedades legislativas, una cierta protección de las cosas. Cuestiones como las características del producto, si es o no defectuoso ya está recogido hace años en nuestra normativa.. La propia Ley de Marcas de 1988 deja claro la protección del dueño de una marca respecto a otro que quiere hacerle algún daño..
Todo esto deja claro que no hace falta crear nuevas normas y que en algunas ocasiones la novedad tecnológica del negocio pretende vulnerar y hacer caso omiso a la normativa ya conocida desde hace años.
Frente a ello es evidente que han surgido roles tecnológicos; la firma de un contrato online sin que ninguna de las partes esté presente, ya está regulado desde hace años, lo mismo pasa en el comercio electrónico entre empresas. Todo ello hace que tengas que ser precavido y comprobar el origen de la prestación; comprobar que esa sociedad existe y que tiene unos representantes, así como comprobar su solvencia financiera.. Quizás en el mundo online sean más complejas de realizar pero son necesarias para saber si tu negocio irá por buen puerto a medio y largo plazo.
Da la sensación por lo que nos cuenta de la necesidad de conocer algo el sector…
Siempre es bueno conocer el terreno de pisas, al igual que poseer cierta cultura jurídica básica. Lo importante es tener claro que el comercio electrónico no es un campo especulativo como se pudiera pensar. Sobre todo se pretende que perdure en el tiempo ese negocio. No estás ajeno a que tu competencia te monte un negocio paralelo, que hoy por hoy, vía tecnológico es bastante sencillo de hacer. Te puede valer poner algunas palabras en cualquier buscador para encontrar que tienes una competencia desleal desde hace poco…
¿Es el comercio electrónico, desde el punto de vista legal, conflictivo legalmente?
No creo que sea especialmente conflictivo. Dicho esto, le diré que las empresas que luchan contra los fraudes en Internet se gastan mucho dinero en asesoramiento jurídico. De esa forma protegen sus intereses que podrían estar en peligro por diferentes situaciones ilícitas.
Esta conflictividad empieza a tener eco en sede judicial; los jueces, cada día mejor formados, hay que reconocerlo, conocen mejor como funcionan las cosas y cómo proteger aquellos derechos violados en la red.
Respecto a las relaciones empresariales habituales la tendencia es intentar evitar la conflictividad y es que nadie le gusta un pleito. Se buscan por ello alternativas preferibles a la via judicial.
Es posible que exista algo más de conflictividad que en la actividad mercantil tradicional; sectores como el turismo y sus reservas, el mundo de la marca o el de la música generan conflictos como le he explicado.
El fraude por medio electrónico que daña los derechos de un tercero es quizás el elemento más perseguible desde el punto de vista legal. Además puedes abrir otra página similar, cerrada la primera con otros nombres y dedicarte a lo mismo.. Luego está ir contra ellos, donde está el motor… donde está ubicada la sociedad?, no sabes si tienes que acudir a jurisdicciones extranjeras
Al hablar de conflictividad tengo que preguntarle si nuestra normativa es la adecuada para luchar contra el fraude online…
Más que hablar de normativa lo que hay que impulsar es una mayor celeridad judicial en estos temas. Los jueces están saturados de trabajo y no siempre su formación es la adecuada en diferentes asuntos. En algunas ocasiones se han paralizado procedimientos que requieren protección inmediata y eso es delicado
¿Sería partidario de crear juzgados especializados en estos temas digitales, al igual que ya existe una fiscalía contra el crimen online?
Podria ser una solución. Creo que es algo que con el tiempo veremos nacer con toda seguridad a medio plazo.
Estamos hablando de procedimientos urgentes que merecen gente formada y especializada en esos ámbitos. Además de cara a los inversores que pretendan realizar operaciones en nuestro país, es fundamental tener una justicia que sea ágil. Siempre lo valoran cuando piensan en operar en países como el nuestro.
Se trata que exista una protección notable y rápida de los derechos de propiedad intelectual; industrial. Que tengan los juzgados los medios adecuados para que se evite que una causa penal tarde un mes en instruirse. Sin embargo, no podemos olvidar como antes le mencionaba que ya tenemos una base legal amplia como para actuar y proteger los derechos de nuestros clientes.
Hablaba antes de emplear otros medios, diferentes al judicial, en diferentes supuestos, ¿Qué papel juegan el arbitraje y la mediación en este campo digital de los negocios?
Los medios alternativos de resolución de conflictos existen y son la consecuencia directa de las carencias de la jurisdicción ordinaria. Es una justicia de lujo que se utiliza porque se pierde la confianza en nuestros juzgados. Son procedimientos caros, incluso para una gran mediana empresa. Creo que sería mejor reservarlos para asuntos de determinada cuantía y trascendencia. No podemos olvidar que se necesita para su puesta en marcha el compromiso arbitral de ambas partes de que acudirán al a via arbitral. Creo que es complicado aplicarlo a temas de competencia desleal o violación de marca, desde luego.
Cuando se han violado de forma clara los derechos de un tercero lo mejor es acudir a un juez que lo corrobore y establezca la sanción pertinente al infractor de manera correcta y rápida. Esto no nos tiene que olvidar saber el momento actual que vivimos con los juzgados con escasez de medios, lo que les impide hacer su trabajo con celeridad.
Los pilares de una sociedad en este campo se centran tanto en la educación como en la justicia. Los jueces tienen mucho trabajo y pocos medios para realizar su labor. Luego está el tema de la ejecución de la sentencia, aun más compleja. En este sentido hay países europeos vecinos que tienen profesiones organizadas sobre el tema de la ejecución de la sentencia. Quizás la administración de Justicia española debería estudiar esta alternativa que ya existe.
También los medios de comunicación podrían colaborar en este tema. La verdad que cuando quieres publicar una sentencia el coste de su publicación es muy alto. A veces aunque le condene el juez a ello, el infractor puede no tener dinero para hacerlo..
¿Qué consejos legales se le puede dar a esa empresa multinacional que quiere invertir en nuestro país?
Las multinacionales que llegan a nuestro país tienen ya un negocio consolidado. Saben ya que tienen que hacer; lo que desean conocer son las particularidades de nuestro ordenamiento jurídico respecto al de otros países donde ya están implantados.
La respuesta que le damos es que no es tan diferente a Europa aunque tiene ciertas particularidades. Entre ellos una AEPD que sanciona de forma severa ciertos comportamientos en materia de protección de datos.
Le explicamos también que se han traspuesto casi todas las directivas comunitarias en materia de comercio electrónico, con alguna particularidad. Por otro lado, y de forma paralela, encargan estudios de mercado para saber si ese negocio encajaría en nuestro país de forma clara.
La presencia en foros sociales, les preocupa, al igual que pueda suceder en países como Alemania o Francia. Ahora las opiniones vertidas en redes sociales sobre un producto o servicio son determinantes para esa compra posterior. Es imposible y sería un gran error que una empresa no cuidara su presencia en redes sociales
¿Qué riesgos legales supone esta exposición a redes sociales?
Hay un riesgo reputacional importante que hay que saber prevenir. No basta con estar hay que tener una presencia activa en estos foros vigilando lo que dicen de nosotros y respondiendo de forma rápida si dicen algo de nosotros que no nos guste.
Para un despacho de abogados, ¿ dar servicio como asesor legal en temas de comercio electrónico es un nicho de mercado claro en tiempo de crisis?
Estamos hablando de un negocio puntero donde hasta la fecha no hay muchos despachos de abogados ubicados. Se nota sí que hay una tendencia visible que aquellos bufetes que han trabajando en la distribución comercial asesoran a esas firmas en su paso por el mundo digital. Se trata de combinar, a veces incluso trasvasar de forma plena, el negocio tradicional al comercio electrónico, lo que crea ciertas necesidades jurídicas que hay que hacer frente.
Despachos también con clientes en el sector turístico han ayudado a ese trasvase al mundo digital del que estamos hablando. Así pasa igual en el sector bancario o en el asegurador como le comenté con anterioridad que se han ido adaptando al mundo electrónico al mismo tiempo que sus propios clientes lo hacían.
Respecto a como prestas el servicio es diferente al de cualquier negocio tradicional. Realizas muchas actuaciones todas ellas de forma rápida. También debes ser flexible con los honorarios de cara a que el coste legal de tus clientes no se dispare. Normalmente la alzada recurrente es el método mejor para el cobro de nuestros servicios.
Y para el abogado que trabaja en este campo online ¿Qué debe hacer para ser competitivo y ofrecer su mejor servicio?
Es fundamental que el abogado tenga una buena base jurídica con cierta experiencia profesional en estos negocios. Estamos hablando de una actividad que acapara todas las remas del derecho; las bases fundamentales del derecho civil y el derecho mercantil. Tienes que estar muy al día de todo lo que suceda.
Y luego hay que procurar disponer de la formación complementaria en cada normativa del sector de actividad en el que opere tu cliente. Esto hace que sea imposible conocerlo todo. Esa base jurídica integral te ayudara a estudiar la normativa especializada.
De forma paralela es bueno tener conocimientos tecnológicos; conocer el idioma de Internet y su especificad. Los términos en su mayoría se importan de EEUU y hay que saber de lo que se habla en definitiva. No creo que sean complicadas de aprender.
En nuestro caso a nuestros letrados que quieren trabajar en esta área específica de los negocio reciben un programa de formación intensiva sobre este asunto concreto.
Concluimos. Sr Alonso. Esperamos vernos en su seminario del día 19. ¿Dónde está el tope del crecimiento del comercio electrónico?
El sector del comercio electrónico está muy vinculado a la capacidad de consumo. Ahora sufre en nuestro país por la crisis global que vivimos. Es posible que tenga cierto impacto en las compras online aunque se prevé en los próximos años un mayor trasvase de esas compras hacia el mundo digital. Por tres motivos precio, mayores ofertas que en el comercio tradicional; habito de consumidor sería otro factor, el que navega en Internet al final acaba comprando en la red habitualmente.
Este trasvase creo que va a ir en perjuicio del comercio tradicional. No creo que aun el comercio electrónico haya tocado techo. Su potencial de desarrollo es tremendo y lo vamos a ver cada día más.
Publicado en: diariojuridico.com
