La Mediación suma fuerzas para agilizar la Justicia
Por Mariano Durán. decano del ICAV. (Colegio de Abogados de Valencia)
La aprobación de la nueva norma de 5 de marzo de mediación en asuntos civiles y mercantiles es una buena noticia para la Justicia en España. Por una parte, impulsará la resolución de conflictos sin necesidad de acudir a los tribunales como una fórmula de carácter totalmente voluntario y con el objetivo de aliviar el colapso de los juzgados. Por otra, introduce una nueva cultura en España: la resolución de conflictos a través dela negociación. Parafomentar la mediación, proceso fuertemente implantado en los países anglosajones, el Real Decreto prevé también que, cuando el juez aprecie que un caso pudiera resolverse de forma más ágil y barata por un mediador, podrá instar a las partes a utilizar esta fórmula.
Esta iniciativa responde a la urgencia de reducir la litigiosidad y conseguir una justicia ágil, moderna, eficaz y eficiente. Con ella se persigue que los particulares, en lugar de acudir a los tribunales, intenten ponerse de acuerdo a través de la figura del mediador que trata de conciliar y acercar sus posiciones. No obstante, como media para reforzar los pactos alcanzados, si las partes elevan éstos a escritura pública podrán pedir su ejecución en los tribunales en caso de incumplimientos por algunas de ellas. Conviene recordar que los acuerdos de mediación tienen un índice de cumplimiento voluntario por las partes muy superior al de los laudos arbitrales y las sentencias, que alcanza hasta el 98% de los casos, según el Ministerio de Justicia.
Este Decreto constituye la primera norma reguladora de la mediación civil a nivel estatal y por tanto, supone un hito importante en la historia y consolidación de la mediación en España. Con esta norma podemos afirmar que la mediación adquiere una fuerza fundamental y un empuje propio dentro de nuestro sistema jurídico.
En la propia exposición de motivos se contempla la necesidad de implantar una justicia de calidad y con ese objetivo se regula, considerando la mediación como un instrumento complementario de la Administración de Justicia, en la misma línea que recogía ya la Directiva 2008/52 dela Unión Europeaen asuntos civiles y mercantiles.
El actual colapso del sistema judicial hace necesario buscar nuevas fórmulas complementarias o alternativas a la vía judicial y, en este escenario, la mediación se postula como una fórmula idónea para promover soluciones justas, pacíficas y eficaces en la resolución de conflictos.
A todas estas ventajas, hay que añadir el importante ahorro de coste y tiempo, respaldado por un informe dela Comisión Europeaque reconoce que el tiempo perdido en Europa por no utilizar la mediación oscila entre los 331 y los 446 días de media y los costes suplementarios pueden llegar a superar los 13.000 euros de promedio. Así pues, este mecanismo puede resultar beneficioso tanto para las empresas como para los particulares, ya que el coste medio de un juicio en España ronda los 3.000 euros y puede demorarse hasta diez años agotando todas las instancias posibles, mientras que un proceso de mediación se resuelve en menos de seis meses con un coste medio de unos 700 euros.
Conscientes de la importancia de desarrollar la mediación como alternativa a la vía judicial, para poner este servicio a disposición de la ciudadanía y de las empresas, la abogacía valenciana tomó la iniciativa y se adelantó a la Administración pública y a cualquier otro colectivo al crear en septiembre de 2010 el primer Centro de Mediación dela Comunidad Valenciana.Tambiénrecientemente se ha firmado el Convenio de Mediación Familiar Intrajudicial con el Consejo General del Poder Judicial, para ofrecer a las familias, órganos judiciales y demás operadores jurídicos, la posibilidad de resolver el conflicto mediante un proceso de mediación en el ámbito de la jurisdicción familiar. De esta forma, a principios de abril la abogacía valenciana abrirá una oficina especializada en asuntos de mediación en la Ciudad de la Justicia de Valencia, que contará con alrededor de 60 letrados, que atenderán desinteresadamente el servicio.
Conviene recordar que el principal sello de distinción de nuestro centro de Mediación es el hecho de estar gestionado 100% por abogados mediadores especializados. Estos son seleccionados mediante un estricto proceso en el que se valora la formación académica especializada y la experiencia profesional en el campo dela mediación. Además, los mediadores integrados en el centro se rigen por un código deontológico propio, además del código general de la abogacía: una doble garantía de autorregulación profesional para el ciudadano.
En definitiva, estoy convencido de que la abogacía está más que preparada para la mediación y demuestra diariamente su capacidad para aportar soluciones a la Justicia y ala convivencia. LaAbogacíaha dado suficientes muestras de capacidad, responsabilidad y proactividad en la propuesta de soluciones para mejorar el sistema judicial. La modernización de la Justicia pasa por implementar sistemas alternativos a la vía judicial, por utilizar las nuevas tecnologías al servicio de los ciudadanos y por aplicar una gestión racionalizada de los recursos del sistema. Ahora, con la aprobación de la nueva normativa sobre mediación en asuntos civiles y mercantiles, tenemos una nueva oportunidad para descargar de trabajo a los tribunales y para acercar posturas entre litigantes para que lleguen a un acuerdo ellos mismos, es decir se devuelve al ciudadano la posibilidad de autorregularse, conciliar y acercar sus posiciones.
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Publicado en: diariojuridico.com
